Energía Solar Térmica.

La energía solar térmica o energía termosolar se puede definir como el aprovechamiento de la energía del Sol para generar calor mediante un colector o paneles solares térmicos absorbiendo su energía en forma de calor. A través del panel solar se hace circular un fluido caloportador encargado de absorber el calor elevando su temperatura. Con este fluido calentamos el agua ACS (agua caliente sanitaria), con un sistema de intercambio de calor en el que el fluido caloportador nunca entra en contacto con el ACS, asegurándonos la calidad de la instalación.
La energía solar térmica se trata de una alternativa respetuosa con el medio ambiente. Según las necesidades específicas del cliente, el ACS se almacenará para que esté disponible en el momento de consumo.

Sus aplicaciones comprenden el calentamiento de agua sanitaria (ACS), calefacción por suelo radiante y precalentamiento de agua tanto de apoyo a la calefacción como para procesos industriales.
Desde la aprobación del nuevo CTE (Código Técnico de la Edificación) la instalación de Energía Solar Térmica es obligatoria en “los edificios de nueva construcción y rehabilitación de edificios existentes de cualquier uso en los que exista una demanda de agua caliente sanitaria y/o climatización de piscina cubierta.

Beneficios de la Energía Solar Térmica

    • Se trata de una energía que proviene directamente del Sol.
    • No emite gases contaminantes perjudiciales para la salud.
    • No emite gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático.
    • No produce ningún tipo de desperdicio o residuo peligroso de difícil eliminación.
    • No produce efectos significativos sobre la flora y la fauna, a no ser que hagamos referencia a las instalaciones de alta temperatura, que suelen ocupar una gran extensión de terreno.
    • Su impacto sobre el medio ambiente es mínimo, y de producirse alguno ocurre exclusivamente durante la fase de fabricación de los equipos.
    • Este tipo de instalaciones no dejan huella ecológica cuando finaliza el periodo de explotación.
    • Es una energía que no corre peligro de agotarse a medio plazo, puesto que su fuente productora es el Sol.
    • No requiere costosos trabajos de extracción, transporte o almacenamiento.
    • Aplicable en zonas de alta irradiación solar
    • Satisface las necesidades de ACS, calefacción y frío solar
    • Contribuye a un desarrollo sostenible.
    • Mayor ahorro tanto en agua como en electricidad.
    • Fomenta la integración de zonas rurales o poco favorecidas.
    • No deteriora la calidad del aire o de los suelos.
    • La energía solar térmica genera una actividad económica y, como tal, contribuye a la creación de empleo, en especial al impulso de empresas de carácter local.
    • En España existen empresas fabricantes, vendedoras e instaladoras de Sistemas de Energía Solar Térmica.